Archivo de la etiqueta: ph 7: reflexivo

Varita Mágica

Estándar

Cuando estamos en una encrucijada, recurrir al método de la varita mágica puede ser una buena opción para tratar de discernir si nuestros deseos son realistas o meras fantasías.

El método de la varita mágica no siempre funciona, porque la mente busca la forma de mantenerse en el área de comodidad, en lo conocido, se empeña en justificar el dolor, dando explicaciones imposibles y rebuscadas a cosas que tenemos delante y nos negamos a ver.

Comparto mi experiencias con la esperanza que a alguien le pueda servir.

Cierta mañana, en la sesión de terapia, mi analista, cansada de mi obstinada y repetitiva manía de hablar de él, de mi insistencia en tratar de comprender “porqué él me dejó”, de escucharme suspirar y decir que “cuando estaba con él era feliz” optó por cambiar de estrategia, ante mi empeño de no querer seguir adelante, de no avanzar, de permanecer anclada en el pasado, me dijo:

– Imagínate que yo soy tu hada madrina y que tengo una varita mágica que te puede conceder TODO lo que quieras, sin ningún límite, piensa y dime ¿qué quieres?

La primera sensación fue de pánico. ¿Todo lo que yo quiera? Me tomé unos minutos y respondí:

– Quiero tener a mi lado a una buena persona, que comparta mis valores y mis principios, que me guste y que yo le guste, estar enamorados, que sean sentimientos mutuos y correspondidos, alguien que quiera tener una relación de pareja y formar una familia.

– Entonces quieres conocer a alguien para vivir eso…

– Bueno…

 – Él no es la persona para la que estás formulando tu deseo, has dicho “que quiera tener una relación de pareja y formar una familia”… y él no quiere eso ¿verdad?

– No lo sé en realidad, sé que él tiene miedo, que el miedo hace que escapemos, también sé que el miedo hace que nos aferremos a lo conocido, aunque lo conocido sea la soledad.

Podría haber formulado el deseo “que él supere sus miedos y se atreva a iniciar conmigo una nueva etapa en su vida”, pero la magia no funciona para modificar los sentimientos de los demás.

Hay que avanzar, debemos hacerlo, pero cuesta dar el paso, cerrar definitivamente la puerta.

Mil dudas me corroen y me atan.

Las cosas que valen la pena conllevan un gran esfuerzo, tesón, constancia.

¿Habré luchado lo suficiente?

¿Me habré rendido antes de tiempo?

¿Hay algo más que yo pueda hacer?

Él nunca pronunció las palabras “no te quiero”.

Esa es mi ancla.

Sólo cuando sea capaz de levar anclas, la magia de la varita funcionará.182303739_014a7da697 varita mágica

Imagen: varita mágica

Vivir solo

Estándar

Así como las personas, cada libro llega a nuestra vida en el momento justo, ni antes ni después.

Llegan porque tenemos algo que aprender, una visión, un punto de vista, algo concreto que en ese instante de nuestra existencia, sólo ellos podrán mostrarnos (libros o personas).

En el instituto, un profesor dijo algo que me quedó grabado con respecto a la lectura y a los libros: si al menos se logra recordar una palabra o una frase de cada libro que leas, éste habrá cumplido su misión.

Desde hace bastante tiempo, cuando termino de leer un libro, hago anotaciones, transcribo frases o pasajes que considero relevantes, que me llegan al alma o me clarifican las neuronas.

Hoy quiero compartir una lectura reciente, que me impactó porque las palabras de un personaje se cristalizaron en la boca de una persona real que acababa de conocer, en una metamorfosis mágica que pocas veces me ha sucedido.

…..

“Pero ¿a qué llaman vivir? Para mi vivir es no tener prisa, contemplar las cosas, prestar oído a las cuitas ajenas, sentir curiosidad y compasión, no decir mentiras, compartir con los vivos un vaso de vino o un trozo de pan, acordarse con orgullo de la lección de los muertos, no permitir que nos humillen o nos engañen, no contestar que sí ni que no sin haber contado antes hasta cien como hacía en Pato Donald… Vivir es saber estar solo para aprender a estar en compañía, y vivir es explicarse y llorar… y vivir es reírse…”

Fragmento de “Caperucita en Manhattan”, de Carmen Martín Gaite

Los libros y las personas pasan por nuestras manos, por nuestra vida y deben continuar su camino, lo importante es que cada uno deje al menos en nosotros una enseñanza.

Lo que nadie me dijo, es que una vez que se aprende a vivir solo, es muy difícil abrir nuevamente el corazón, colocar dos almohadas, hacer un espacio para otro, preparar el lecho para que se pueda entrar por ambos lados de la cama.

Nuestra habitación

Estándar

Ya no existe nuestra habitación.

Abrí las ventanas para que se escapen las fragancias de nuestro amor.

He dejado que la luz inunde el antiguo santuario y borre tantos recuerdos que hacen el presente tan duro de sobrellevar.

Cambio objetos de lugar, muevo muebles como si fuesen piezas en un tablero para llenar los vacíos que han quedado.

No es fácil borrar tu presencia de la casa, aún estás en lo cotidiano, hasta que pueda crear nuevas rutinas que no te incluyan, vivencias que no impliquen tu cabecita espiándome mientras preparo algo para comer.

Me voy haciendo a la idea de que, al girar, no te encontraré de pie, junto a la puerta, con tu cara de niño bueno y tu mirada de amor observando mis movimientos por la cocina.

El sofá ha pasado a mi uso y disfrute exclusivo.

Cuando me tumbo, ya casi no pienso en dejar espacio para ti en tu rincón favorito.

El tiempo todo lo cura, dicen… para mi, tu partida es una lo-cura, pero habrá que aceptarlo.

Te has ido, adiós amor…

Adiós Dr. House, adiós…

Estándar

Así es la vida, todo tiene un principio y un final.

A nadie le gustan las despedidas, pero cuando algo se agota, hay que decir adiós.

Esto que digo es muy genérico y se aplica a infinidad de situaciones, pero principalmente a las relaciones.

Cuando una pareja se acaba, después de una época de duelo, que puede ser infinitamente larga o absurdamente corta, empezamos a buscar compañía y así fue que cierto día me di de alta en Amor en línea.

Poco, muy poco tiempo después, comprendí lo mal que está la especie humana, los pocos valores que ostenta la gente o la carencia de ellos.

Cansada de solicitudes de contacto indiscriminado, opté por cambiar mi descripción en el perfil, con la absurda ilusión de que, las personas que me enviaran una invitación tuviesen una idea mas clara de mi y de lo que buscaba y para que no me agregaran a su listado sin mas, tirando las redes a ver que se pescaba o disparando ráfagas con los ojos cerrados esperando a que alguna bala diese en el blanco.

Con la nueva información suministrada, el número de solicitudes disminuyó, pero no faltaba quien presionara el botón sin leer ni una sola palabra.

He aquí mi descripción en Amor en Línea: Estoy aquí porque busco conocer gente que me enriquezca, sin falsedades ni malos rollos. Considero a los guionistas de la serie “House” unos genios, al poner en la boca del personaje la frase “Todo el mundo miente”. Quisiera encontrar a la persona que sea la excepción que confirma la regla. ¿Existen personas sinceras?

El personaje ha muerto, pero sus enseñanzas quedan.

Duele mucho vivir con la idea de que tenga razón y que sea cierto eso de que “Todo el mundo miente”.

Aunque mucho mas duele que esa sea la causa y la razón de la muerte del amor.

Gregory, que irónica es la vida ¿me seguirás acompañando o debo decirte adiós?

Imagen vía www.fanpop.com

Fragilidad

Estándar

Me siento tan débil, con tan pocas fuerzas, al borde del abismo.

Ahí vivo, ahí sueño, siento.

Tal vez, pero solo tal vez, no sea tan frágil, porque a pesar del embiste de los elementos, me mantengo, con aparente entereza.

Cansancio. Estoy cansada de aparentar una fortaleza que no tengo.

Quisiera que me extirparan de raíz, que me colocaran en una maceta, que me cuidaran, que arrancaran las malas hierbas para poder crecer feliz.

Lo salvaje tiene su belleza, pero tal vez quiera ser domesticada, arropada, y que cuando llegue la noche, con su fresca brisa, unos brazos me rodeen y velen mis sueños.

Receta para revivir el amor

Estándar

Todos buscan, por todas partes, recetas para revivir el amor, o para que no muera.

Yo tengo la receta para matarlo.

Deja que el tiempo pase, di solo las verdades a medias, di lo que crees que el otro quiere escuchar, oculta tus propias opiniones y tus sentimientos, esconde tus intenciones, sonríe cuando no quieres responder a una pregunta directa y no respondas a las comunicaciones escritas.

Así, así matarás el amor, lentamente, hasta que se muera de hastío y abandono.

Así lograrás que la ausencia pese mas que los recuerdos, que los momentos junto al mar, que el aroma de las sábanas después de hacer el amor.

¿Recetas para revivir el amor?

No las hay, inténtalo si quieres, quien soy yo para impedírtelo, pero que recuerdes, porque ya te ha pasado, que cuando algo ha muerto, muerto queda.

Si quieres a alguien, abre tu corazón, ahora.

Duele, como si con un puñal nos abriésemos el pecho.

Miedo, da mucho miedo coger la llave de esa gran cerradura que hemos colocado para protegerlo.

Aterroriza girar y tirar de la puerta para franquear el paso, dejar que otro ingrese al recinto sagrado y se instale en él.

Esa fortaleza no puede ser tomada, tienes que rendirte y entregar las armas.

Si quieres que el amor continúe vivo, proclama tu rendición.

Los dioses piden sangre, exigen sacrificios,  solo así vivirá el amor.

Imagen: Corazón de metal

Taquicardia

Estándar

Cuándo se detendrá, cuándo finalizará el viaje en esta montaña rusa que parece eterna, en la que mis emociones, momento a momento, se disputan la primera fila para mirar al vacío.

Cuándo se calmará la euforia que me hace caminar por las paredes, como si de la ascensión de una cuesta se tratase, para que al llegar a la cumbre, se transforme en taquicardia mantenida, indomable, mientras desciendo por el carril, muy sujeta a la barandilla del vagón.

Sin previo aviso, me encuentro cabeza abajo, para subir y bajar nuevamente, pero esta vez bajo, muy abajo.

Hay veces que siento que no sentir sería una solución, que de vez en cuando la vida debería darme un respiro, permitirme circular por una zona sin desniveles y así recuperar mi maltrecho cuerpo y alma de tanta química.

De vez en cuando quisiera tener un encefalograma plano.

Pero mi corazón retumba en mis oídos, como el péndulo de un reloj descompasado.

Cuándo recuperará el ritmo, cuándo llegará la calma…

Imagen: Montaña rusa

Gracias Pao, por tu amistad, por estar junto a mi en los peores momentos, por poner nombre a mi desasosiego.