Cosas al margen

Estándar

Ya no queda ningún rastro material, ningún testigo palpable de que has pasado por mi vida, por mi hogar, por esta casa que cuando tu estabas sentía nuestra.

Aunque no sé que fue para ti, tal vez solo fue un refugio, un lugar donde escapar de la rutina, una isla, una burbuja que te aislaba de la realidad.

Desde que te fuiste, para mi era una tortura abrir los armarios, ver tus cosas, las nuestras, nuestra manta… el libro en la mesita de noche.

Lo recogí todo y te lo entregué.

Ahora me atormenta la incertidumbre de si nuestras cosas yacen en algún contenedor, o si fueron confinadas a un oscuro rincón del trastero.

No quería nada que te recordara pero ¿cómo se hace para quitarte del pensamiento?

¿No hay cajas especiales para guardar herméticamente los recuerdos?

¿No hay recintos capaces de contener las ilusiones rotas sin que se escape una sola gota?

Intenta hacer tu vida manteniendome al margen, dijiste.

Pues dime tu cómo se hace y dime porqué.

¿Porqué debo hacerlo si yo no quiero?

Yo solo quiero que me quieras.

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