Archivos Mensuales: mayo 2012

Fragilidad

Estándar

Me siento tan débil, con tan pocas fuerzas, al borde del abismo.

Ahí vivo, ahí sueño, siento.

Tal vez, pero solo tal vez, no sea tan frágil, porque a pesar del embiste de los elementos, me mantengo, con aparente entereza.

Cansancio. Estoy cansada de aparentar una fortaleza que no tengo.

Quisiera que me extirparan de raíz, que me colocaran en una maceta, que me cuidaran, que arrancaran las malas hierbas para poder crecer feliz.

Lo salvaje tiene su belleza, pero tal vez quiera ser domesticada, arropada, y que cuando llegue la noche, con su fresca brisa, unos brazos me rodeen y velen mis sueños.

Una historia de amor

Estándar

Esta historia no comienza con “había una vez, en un reino muy lejano…”

Esta es la historia de dos personas que después de muchos desengaños, deciden no tomarse la vida tan en serio, disfrutar del momento, sin pensar en complicaciones futuras, sólo mantener encuentros casuales y ocasionales.

En una página de contactos, intercambiaron unas pocas conversaciones, unas imágenes desenfocadas, alguna nada favorecedora y los números telefónicos.

Ella no se decidía, hasta que escuchó su voz. Algo en su forma de hablar le daba seguridad, confianza y aceptó el riesgo de concertar un encuentro con un desconocido.

Sin una gota de maquillaje, con unos vaqueros, unas botas sin tacón y una camiseta sin ninguna pretensión, se presentó con la tristeza instalada en su mirada, en sus huesos y en su alma.

A medida que trascurría la noche, sonrió y mas tarde la sonrisa se transformó en risa.

El hablaba y ella escuchaba, admirada, porque era una persona con convicciones, decidida, perseverante, que a base de sus propios esfuerzos había llegado al lugar donde quería estar.

Una buena cena, una botella de vino, una charla agradable, un baño caliente a la luz de unas estrellas que apenas se divisaban entre las nubes de vapor de las termas…

Cambio de escenario. Mas risas, mas charla, confesiones, una tenue caricia, tan solo el roce de un dedo en la mano de ella y se desató el terremoto.

Pocas veces en la vida sucede que exista una perfecta compenetración entre dos seres que no se conocen. Esa coordinación precisa y minuciosa hizo que ambos perdieran la noción del tiempo y del espacio. Solo sabían que la noche había dado lugar al día y que al día pocas horas de luz le quedaban ya.

Cada cual regresó a su vida de compromisos, pero sin dejar de recordar, sin poder evitar que ciertas imágenes invadieran sus rutinas, sus días y sus noches.

Nuevos encuentros. Aunque pareciera imposible, cada vez eran mas pasionales, mas íntimos, con mas entrega e inevitablemente surgió el amor.

Decidieron intentarlo, a pesar de la distancia física que los separaba, a pesar de obligaciones adquiridas, harían el esfuerzo de encontrarse, de compartir, de amarse sin medida, en la medida del escaso tiempo del que disponían.

Surgieron complicaciones, como era de prever, pero cuando dos personas sienten como lo hacen ellos, que sienten fuego en el corazón cuando piensan en el otro, los obstáculos se deben sortear.

El dijo “ten paciencia y verás que todo se coloca en el sitio que le corresponde”.

Ella dijo “si”.

Muchas veces la ansiedad, la necesidad de estar con la persona amada era mas fuerte que la razón, ella quería dar pasos de gigante para llegar a sus brazos y solo conseguía caer.

Entendía que la escalera era empinada, el camino muchas veces silencioso y solitario, pero sentía que merecía la pena, que él era de una madera especial, que ameritaba el esfuerzo.

Ella soñaba que al término del recorrido, él estaría allí, esperándola.

Esta historia aún no tiene final.

Receta para revivir el amor

Estándar

Todos buscan, por todas partes, recetas para revivir el amor, o para que no muera.

Yo tengo la receta para matarlo.

Deja que el tiempo pase, di solo las verdades a medias, di lo que crees que el otro quiere escuchar, oculta tus propias opiniones y tus sentimientos, esconde tus intenciones, sonríe cuando no quieres responder a una pregunta directa y no respondas a las comunicaciones escritas.

Así, así matarás el amor, lentamente, hasta que se muera de hastío y abandono.

Así lograrás que la ausencia pese mas que los recuerdos, que los momentos junto al mar, que el aroma de las sábanas después de hacer el amor.

¿Recetas para revivir el amor?

No las hay, inténtalo si quieres, quien soy yo para impedírtelo, pero que recuerdes, porque ya te ha pasado, que cuando algo ha muerto, muerto queda.

Si quieres a alguien, abre tu corazón, ahora.

Duele, como si con un puñal nos abriésemos el pecho.

Miedo, da mucho miedo coger la llave de esa gran cerradura que hemos colocado para protegerlo.

Aterroriza girar y tirar de la puerta para franquear el paso, dejar que otro ingrese al recinto sagrado y se instale en él.

Esa fortaleza no puede ser tomada, tienes que rendirte y entregar las armas.

Si quieres que el amor continúe vivo, proclama tu rendición.

Los dioses piden sangre, exigen sacrificios,  solo así vivirá el amor.

Imagen: Corazón de metal

Nickname

Estándar

Esa famosa palabrita, tan odiada cuando no se nos ocurre algo original que nos identifique, pero tan importante a la hora de relacionarnos anonimamente en la web.

Gracias a esa palabrita, he hecho amigos, la curiosidad me impulsó a contactar con ellos y en algunos casos me ayudó a comprender que, a pesar de los aires de grandeza que se quieran dar algun@s, la mona aunque se vista de seda, mona queda…

Gracias a que algunos se tomaron la molestia de estudiar su nombre de usuario, hoy me relaciono con personas interesantes, que me enriquecen y me estimulan en diferentes ámbitos de la vida.

 

Tal vez fue el destino o el azar, no lo sé, pero la cuestión es que hoy tengo a alguien especial a mi lado y fue su nickname lo que me atrajo, porque si me hubiese guiado por las características detalladas en su perfil, no hubiese contactado con él…

 

En mi caso, mi nickname no fue determinante ni en la calidad ni en la cantidad de los contactos en amorenlinea, como tampoco lo escrito en el apartado “acerca de mi” o la selección “qué estoy buscando”.

Al poco tiempo de darme de alta, quité la foto de perfil, dejando alguna en “fotos privadas”, visibles solo para quienes diera autorización, pero daba igual, a pesar de que especificaba claramente qué buscaba, quienes contactaban parecían haberse saltado la lectura del mismo.

Fue una comprobación de que la mayoría de hombres que andan en busca de pareja/ligues/rollos no leen, tiran a matar, y luego ya se verá si han cazado algo comestible.

Hay muchas historias que contar de mi chat en amorenenlinea pero hoy quiero dar las gracias a quienes por casualidad o causalidad estudiaron su nickname.