Archivos Mensuales: abril 2012

Taquicardia

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Cuándo se detendrá, cuándo finalizará el viaje en esta montaña rusa que parece eterna, en la que mis emociones, momento a momento, se disputan la primera fila para mirar al vacío.

Cuándo se calmará la euforia que me hace caminar por las paredes, como si de la ascensión de una cuesta se tratase, para que al llegar a la cumbre, se transforme en taquicardia mantenida, indomable, mientras desciendo por el carril, muy sujeta a la barandilla del vagón.

Sin previo aviso, me encuentro cabeza abajo, para subir y bajar nuevamente, pero esta vez bajo, muy abajo.

Hay veces que siento que no sentir sería una solución, que de vez en cuando la vida debería darme un respiro, permitirme circular por una zona sin desniveles y así recuperar mi maltrecho cuerpo y alma de tanta química.

De vez en cuando quisiera tener un encefalograma plano.

Pero mi corazón retumba en mis oídos, como el péndulo de un reloj descompasado.

Cuándo recuperará el ritmo, cuándo llegará la calma…

Imagen: Montaña rusa

Gracias Pao, por tu amistad, por estar junto a mi en los peores momentos, por poner nombre a mi desasosiego.

El pH

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El pH (potencial de hidrógeno) es una medida de la acidez de una solución.

Si el pH es de cero a seis, la solución es considerada ácida, cuanto más ácida, más cerca del cero.

Si el pH es de ocho a catorce, la solución se considera alcalina.

Si la solución posee un pH siete, se considerada neutra.

Esta es la escala de valores que emplearé para clasificar mis artículos, dependiendo de si estoy de un humor ácido, optimista (alcalino), o reflexivo (neutro).

No sé porqué, me parece a mi, que la mayoría de los post tendrán pH cer0….

Como nos sucede a todos, hay días en los que despertamos optimistas, otros despertamos desconcertados y alguno en los que no tenemos fuerza mental para ordenar a nuestros músculos que conduzcan una pierna después de la otra hacia el mundo exterior, días en los que no encontramos el pensamiento, la idea que nos motive a salir de ese refugio suave y cálido que es nuestro lecho, a pesar de la luz del sol que se cuela entre la persiana y a pesar de que la mardita alarma no deja de pitar.

Compromisos que cumplir, el reloj que corre, si, parece que corre y esos cinco minutos se hicieron diez y el desayuno sin preparar y el autobús que sale puntual de la estación sin importar que el pH del día sea 0, 7 o 14.

Ya está, la casa en calma otra vez, silencio, la página en blanco, tantas cosas que expresar, tanto bullicio incontrolable, hasta que, a la vieja usanza, cojo lápiz y papel, pido un minuto de silencio para intentar organizar las ideas y lo primero es, el menú de la semana y la lista de la compra!!

Ahora si, tiempo de alimentar el alma, o al menos saciar un poco el espíritu escribiendo, porque como me dijo hace tiempo un amigo, las cosas que no se sacan fuera acaban pudriéndose dentro.

Todo el mundo miente

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Proverbio Árabe

“No digas todo lo que sabes,

no hagas todo lo que puedes,
no creas todo lo que veas,
no gastes todo lo que tienes,
Porque:

si dices todo lo que sabes,
si haces todo lo que puedes,
si crees todo lo que ves,
si gastas todo lo que tienes,
Puede ser que:

digas lo que no conviene,
hagas lo que no debes,
juzgues lo que no ves,
y gastes lo que no puedes”

No sé si mi reciente visita a tierras granadinas, entrar en contacto mas directo con cierta parte de la cultura árabe, con la parte que me identifico y reconozco como es su sabiduría popular, ha hecho que ponga por escrito pensamientos que hace bastante tiempo rondan mi cabeza.

Desde hace mucho inicié un proceso que me ha aislado paulatinamente de mis congéneres, ya no creo en nada.

Como suena muy categórico, diré que cada día creo en menos cosas, pero sobre todo, no confío en las personas.

En el fondo de mi corazón guardaba la oculta esperanza de encontrar personas especiales con quienes compartir los diferentes aspectos de mi vida, y algunos he encontrado, pero cada vez el círculo se cierra más y mas.

No sé si la causa de ésto, de este hermetismo, se debe a que no seguí algunos de los consejos del Proverbio Árabe que precede estas palabras.

Mi política de “sinceridad ante todo”, al parecer no es compatible con las relaciones humanas, y tal vez he dicho cosas que no convenían, hecho cosas que no debía y juzgado cosas que no he visto.

En cuanto a gastar… estamos en época de crisis también para el consumismo.

Quienes me conocen saben que pienso como House: “Todo el mundo miente.

Pero esa es otra historia que ya les contaré, y no es de las que comienzan con “Había una vez, en un reino muy lejano…” porque esas historias tienen final feliz y la felicidad es una auténtica utopía.